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miércoles, 8 de septiembre de 2010

LA SEGUNDA VEZ Y VOY AGARRANDOLE EL GUSTITO...

UNA TARDE DE MAYO

Era una tarde de mayo como cualquier otra, en compañía de mi esposo fuimos a casa de mis padres y pasamos todo el día sábado allá, llevamos a nuestros perros para que pasearan, jugamos con mis hermanos en la computadora, en fin una tarde familiar... en cuanto a nuestra vida secreta y lujuriosa llevábamos un buen tiempito sin realizar ninguna fantasía ni encontrar a nadie interesante con quien reunirnos, cuando empezaba a caer la noche, mi esposo recibió una llamada con la que se puso muy nervioso, salió de inmediato al patio para contestarla... yo me quede muy intrigada con todo aquello, pero no me atreví a preguntar quien había llamado...



Luego de un rato cuando ya caía la noche, nos toco volver a nuestra casa... al llegar me pidió que me arreglara ya que íbamos a salir, noté en su voz cierta ansiedad típica de él cuando planea alguna travesura, rebuscó entre mi ropa y sacó una minifalda negra muy corta y ajustada que a él le encanta, hacía mucho frío esa noche así que yo le pedí que me dejara abrigarme un poco a lo que él sacó una chompa color rosa con cuello de tortuga que tenía y de ropa interior escogió un hilo dental blanco de encaje que hace unos días él había comprado para mí y un sostén blanco a juego sin tiros, complementados por zapatos de tacón altos... para no congelarme me puse un abrigo azul marino largo encima, no pregunte a donde iríamos solo me deje llevar, íbamos saliendo y él me explicó que lo había llamado un contacto del internet, era un chico que quería conocernos desde hace ya tiempo atrás, me dijo que si había química con él en el encuentro y si yo lo deseaba podíamos hacer algo esa noche... Me puse muy nerviosa con sus palabras yo no sabía que esperar, pero al mismo tiempo me sentía muy excitada de lo que podría pasar y obviamente por la situación de conocer a alguien desconocido y en el caso que la química fuera buena más tarde estaría desnuda entre dos hombres ansiosos, deseosos de poseerme y yo tendría entre mi sexo a un desconocido llenándome de sus fluidos, aprovechando mi cuerpo recorriendo mis formas, metiéndose en mis entrañas y bañándose el también de mi malicia, además de mi marido observándome excitadísimo, presenciando como yo me convierto en una Puta y lo más delicioso que lo hacía con su consentimiento, como en otras ocasiones lo veía también a él muy ansioso y nervioso, esas sensaciones previas al encuentro son muy deliciosas para ambos, realmente el ser una pareja tan compenetrada como nosotros, tan abierta de mente y el disfrutar de nuestra sexualidad libremente es algo sensacional...



Llegamos a la plaza de San Pedro y nos sentamos en frente a la iglesia a esperar... a los pocos minutos volvió a sonar el celular, era el... dijo que estaba en una petita en frente a la iglesia, al rato lo reconocimos, me pareció ver la silueta de alguien muy mayor a la descripción que mi esposo me dio, por lo que me desanimo un poco la idea y le dije a mi esposo que no quería estar con alguien demasiado mayor, me dijo que iría a ver, cruzo la calle y se dirigió al auto para conversar con él, de inmediato nuestro nuevo amigo salió del auto para dejarse ver mejor, la primera impresión me había jugado una mala pasada, no era mayor como me había parecido, así que mi esposo me llamo para conocerlo, cruce la calle y me lo presentó, era una persona simpática, agradable y educada, me agrado de inmediato y nuevamente los pensamientos morbosos se volvieron a apoderar de mi mente, lo primero después de que nos saludamos fue mirarle la entrepierna con mucho descaro, pude advertir que tenía mucho que ofrecer, al parecer la noche iba a ser muy deliciosa, me puse a imaginar si él estaría rasurado o al natural, si estaría ya excitado de solo mirarme, si su pene ya empezaba a palpitar y a endurecerse un poco... al darme cuenta de esto supe que me había convertido en una verdadera perra, buscando con quien dejarme coger después de aquellos primeros encuentros que tuvimos, por su parte mi esposo se convirtió en un verdadero cornudo al disfrutar como me follaban aquellos amigos ocasionales que encontrábamos de vez en cuando, me ruborice un poco por aquello, para fortuna mía ellos no lo notaron...



El nos invito a pasar a su carro para ir a dar unas vueltas y conocernos un poco, accedimos y nos sentamos junto a mi esposo, en la parte de atrás del vehículo, mientras él se puso al volante, transitábamos por ahí... fuimos charlado de cosas muy deliciosas ninguno de nosotros tuvo descaro alguno en preguntar cosas muy intimas, de inmediato la química tan esperada surgió y mi esposo disimuladamente me pregunto al oído si yo quería hacer algo delicioso con los dos... el escuchar aquello en el oído me enloqueció y me lleno la cabeza de pensamientos e imágenes de lo que podía pasar más adelante, por lo que yo empecé disimuladamente a sobarle el pene a mi esposo, con eso automáticamente el se dio cuenta de, que era lo que yo deseaba hacer más tarde, sin perder más tiempo el sugirió ir a un lugar más cómodo a lo que nuestro amigo nuevo quiso primero ir a comprar unas cervezas para romper un poco más el hielo, fuimos a un almacén situado muy cerca a la Plaza Abaroa, ellos bajaron a comprar bebidas y algunos cigarrillos, al alejarse los veía charlar muy compenetrados como si ya estuvieran poniéndose de acuerdo en que me harían después, eso me puso a mil, mientras los veía charlar muy amenamente en la puerta del almacén yo trataba de controlar mis impulsos y las ganas locas que ya tenía encima, crucé mis piernas y presione con fuerza mi sexo para no empezar a mojarme... Volvieron al rato y fuimos a dar unas vueltas buscando un lugar donde divertirnos mientras bebíamos las cervezas que habían comprado, fuimos a varios lugares pero no pudimos entrar porque éramos tres, entonces a mi esposo se le ocurrió una idea para entrar sin que nadie se diera cuenta, propuso que nosotros dos entráramos como una pareja común a una hostal y después de unos breves minutos nuestro amigo entrara solo como un viajero casual, una vez adentro nos comunicaríamos por celular para entrar los tres en cualquiera de las habitaciones sin que en la administración tuvieran ni la más remota idea de lo que haríamos... era una idea muy buena aunque no sabíamos si funcionaría pero para fortuna decidimos ponerla en práctica, llegamos a una calle que no conocía o más bien no reconocía por la oscuridad, tomamos un último trago para poner en marcha nuestro plan, nuestro amigo inclino el asiento delantero para que saliéramos mi esposo y yo, nosotros tomamos un par de cervezas que aún había y las metimos en mi cartera, las demás las llevaría nuestro amigo... en ese momento tuve el pensamiento más lujurioso que había tenido hasta entonces, como una verdadera zorra, mientras salíamos por un momento temí que nuestro amigo no pudiese entrar o no pudiésemos encontrarnos estando adentro frustrando así nuestros planes, quise proponer que yo entrase con nuestro amigo como pareja y mi esposo entre después solo... así si en el caso de que él no hubiera podido entrar o no hubiéramos podido encontrarnos, por lo menos yo la pasaría de maravilla y tal vez si mi esposo se portaba bien le permitiría escuchar por teléfono como me hacían gritar de placer como una perra y volvería después de una buena noche de sexo a casa, bañada en semen, sudorosa, oliendo a corrida, chorreando en fluidos, sin ropa interior y con la vagina hinchada de tan buena culeada que me dejaría dar, para luego dejarlo disfrutar a él...



Sacudí la cabeza y salí rápidamente antes de dejarme llevar por aquel pensamiento, entramos y pedimos un cuarto, nos llevaron a él y mientras esperábamos su llamada, yo sentía como mis piernas empezaban a temblar un poco por la ansiedad...



Tardó un poco, por lo que mi esposo decidió mandarle un mensajito a su celular para indicarle en que cuarto estábamos nosotros y que en cuanto entrase viniera a tocar la puerta... luego de aquello arreglamos un poco las cortinas de la habitación para que cuando nuestro amigo llegara apagáramos la luz y el ambiente quedaría con solo la iluminación de la luna... nos sentamos, empezamos a besarnos y a tocarnos un poco, noté con esto que mi esposo estaba muy excitado con la situación, pero nuestro amigo no llamaba y empezamos a pensar que no lo habían dejado subir o que tal vez se habría desanimado... decidimos no llamarlo y esperar un rato más, en fin si se desanimo no podíamos obligarlo y si no lo dejaron subir nos llamaría...



Después de un buen rato empezábamos a hacernos a la idea de que no vendría, así que comenzamos a besarnos y desnudarnos... en breve sonó el celular, era un mensaje de él que decía: “Perdón por la demora es que me llevaron a otro piso y de ahí no hubiera podido darles encuentro, ahora estoy en el cuarto de en frente, ¿quieren venir ustedes o quieren que venga yo?”, charlamos y decidimos ir al de él... nos acomodamos la ropa y abrimos un poquito la puerta para cerciorarnos de que no hubiese nadie, vimos al frente una puerta entreabierta con el numero de cuarto que él nos había indicado, miramos una vez más que no hubiese nadie observando y mi esposo me dio una nalgada haciéndome entender que saliera yo primero... me puse nerviosa por lo que pretendíamos hacer, pero no me acobarde, cerré bien mi abrigo y me dirigí aprisa hacia aquella puerta, la empuje y me apresuré a entrar dejándola también entreabierta para que entrara mi esposo, nuestro amigo estaba sentado sobre la cama, a punto de abrir una nueva cerveza, me quede inmóvil junto a la puerta, como si todo mi cuerpo no estuviera deseando ser explorado y mi sexo no ansiara ser degustado por aquel extraño, al rato mi esposo entró y cerró la puerta con cerrojo, todos nos miramos con un aire de complicidad, en el ambiente había mucha ansiedad, tensión y sobre todo un olor especial a excitación, mi esposo al ver la disposición del lugar decidió arreglarlo un poco con el afán de que yo quedara sentada en medio y así sea más fácil iniciar la noche de lujuria... Una vez listo el lugar, nuestro amigo notó mi nerviosismo, mi esposo me invito a sentarme en medio de los dos y beber un trago de la cerveza ya abierta, yo accedí, me acerque despacio para que no notaran como mis piernas temblaban de la excitación que en mi empezaba a crecer, me acomode en el borde de la cama, se sentía en el ambiente como ellos querían abalanzarse sobre mí, arrancarme la ropa y cogerme de lo más delicioso, pero ninguno de los dos se animaba a tomar la iniciativa, no pude evitar mojarme por la mirada de ambos sobre mi cuerpo, me sentía desnuda ya y exponiendo la humedad que salía de mis entrañas ante los ojos de ellos... me ruboricé al pensar que más tarde estaría totalmente desnuda, excitada, ansiosa y mojada, ofreciéndome toda, dispuesta a hacer lo que ellos quisieran conmigo... aunque yo por dentro me moría de ganas de encontrarme ya, bien abierta de piernas y con una o ambas vergas muy dentro de mí...



Me controle un poco y tome un trago de cerveza para enfriar un poco mis ansias y los nervios, ellos también bebieron, charlamos un poco de las experiencias previas que tuvimos nosotros, el sobre todo se mostró muy interesado por saber los detalles del primer trío HMH que tuvimos, en especial de el juego previo que habíamos hecho en aquella ocasión, de allí surgió una idea de jugar un poco como en aquella ocasión, para romper el hielo y más que todo el nerviosismo... A mi esposo le fascino la idea ya que a él le encanta jugar de esa manera y más que todo le encanta verme perder, para ponerme unas penitencias muy subidas de tono y luego excitarse viéndome como me convierto en una Puta cumpliéndolas, a mí en lo personal es un juego que me pone muy caliente, pero lo más interesante está en que son breves, pero la calentura te dura todo el tiempo y para la próxima ya estás muy excitada, ni que decir de las siguientes, te dejan loca y así sucesivamente, además el no saber la penitencia que te pondrán después, te pone más caliente aún, sabiendo que si ya pusieron una fuerte pues la siguiente tiene que ser el doble de morbosa y excitante...



Mi esposo como siempre preparó rápidamente la botella para que pudiéramos jugar, esta vez los castigos eran caricias, besos, lamidas, roces, fricción, mostrar, masturbar, chupar, poses, prenda o baile, pero el sexo opuesto decidía que haría el penitente, ósea que me encontraba en relativa desventaja, nos acomodamos los tres sobre la cama, yo al medio de ambos, mi esposo contra la pared y nuestro amigo al borde de la cama, ellos optaron por sacarse las chamarras, yo no objete pero no me saque nada ya que no llevaba muchas prendas como ellos para jugar y durar más, me dieron la botella para que empezara el juego, entre risitas de complicidad le di impulso a la botella sobre la cama, lastimosamente no pensé en la rugosidad del cubrecama antes, así que perdí la primera ronda y tuve que salir al frente, bailar un poco y despojarme de mi abrigo, los ojos de nuestro amigo se pusieron brillantes al ver mi cuerpo, al parecer le gusto mucho y más por la diminuta falda que llevaba, yo me sentía muy arrecha así que empecé a provocarlos un poco para que me desearan más, al volver a la cama a propósito gatee sobre ella para llegar hasta mi lugar, con esto se me levantó levemente la falda dejando ver un poco de carne a nuestro amigo que estaba en el borde de la cama, él de seguro apreció muy bien la ropa interior que llevaba, que por cierto también era muy sugestiva, además de mis apetitosas nalgas, al sentarme pude ver la mirada de lujuria que había puesto por la vista... Como había perdido volví a girar la botella pero esta vez me cerciore de que no me saliera mal la jugada, para suerte mía le toco a mi esposo, así que escogí un penitencia similar, tuvo que bailar un poco y despojarse de sus pantalones, luego el también hizo girar la botella y cayó sobre nuestro amigo, así que él debía bailar y dejarse quitar una prenda por mí, le quite la chompa que traía y baile un momento pegada a él en el borde de la cama, lo que el aprovecho para acariciar mis nalgas descaradamente, con eso los ánimos empezaban a caldearse, mire a mi esposo y él no se perdía detalle de aquello, se frotaba el pene y se lo veía notoriamente excitado con la manera en que yo los provocaba a ambos, volví a mi sitio pero me quede de rodillas y suspendí mi falda como para que pudieran ver muy bien mis piernas y mi ropa interior, la que estaba ya muy húmeda, metiéndose entre los labios de mi sexo, ambos se pusieron muy nerviosos y alegres se los veía muy entretenidos mientras jugábamos mirando de reojo mi entrepierna, lo que los distrajo un buen rato y yo aproveche esta distracción para despojarlos de sus prendas, ambos quedaron con solo dos prendas, mi esposo con su camisa y calzoncillos y nuestro amigo de igual manera en bóxer y camisa... yo aún estaba integra solo había perdido mi abrigo, propuse hacer un brindis por la amistad y por una noche grandiosa... Al volver al juego, seguí ganando por algunas rondas más, lo cual fue delicioso porque pedía todo tipo de cosas y ellos solo me complacían... aunque hasta ese momento no habíamos puesto ninguna penitencia fuerte... digo hasta ese momento porque me toco por fin a mi hacer algo, nuestro amigo cedió su penitencia a mi esposo, cosa que me puso muy ansiosa por que se qué tipo de penitencias le encanta poner a él y no me equivoque, dispuso que mientras bailaba debía mostrar mis senos a ambos, acariciarlos y al final del baile dejar que ambos me besaran los pezones, me puso un poco nerviosa aquello, pero cumplí gustosa, disfruté de aquellos deliciosos besos, que me calentaron más aun... ahora decidí quedarme en la silla que había frente a la cama porque era muy complicado volver hasta mi sitio en la cama, además que en la silla yo cruzaba y descruzaba las piernas de una manera más sutil dándoles una mejor visión de mi entrepierna... creo que hasta ahí llegó mi suerte ya que la siguiente ronda también la perdí, le toco nuevamente poner una penitencia a mi esposo, le dijo a nuestro amigo que debía acariciarme los senos durante un minuto, él muy feliz por la sentencia se levanto y se puso detrás de la silla donde yo estaba sentada para que mi esposo viera en primera fila todo lo que me iba a hacer, me levanto la chompa que llevaba hasta el cuello y luego empezó a acariciarme sobre el sostén, fue muy placentero lo hacía muy delicadamente, al rato jaló hasta mi cintura el sostén dejando a la vista de ambos mis senos duros con los pezones en punta por la excitación del momento, él volvió a acariciármelos con mucha delicadeza, los presionaba muy sensualmente, al terminar el tiempo me los dejo así al aire, yo me acomode un poco, aunque ellos protestaron, pero se conformaron con la idea que después los tendrían hasta la saciedad... mientras yo me ocupaba en acomodar mi ropa algún comedido hizo girar la botella haciéndome perder nuevamente, esta vez le tocaba poner el castigo a nuestro amigo, así que puso que mi esposo debía chupar mis pezones por un minuto y medio, mientras yo le frotaba el pene sobre la ropa, yo sentía que a ese paso en unos minutos más estaría entregándome a la perversión de ambos... mi esposo rápidamente se incorporo, me volvió a levantar la chompa, a bajar hasta la cintura el sostén, tomo con sus manos mis dos senos y comenzó a chuparlos con desenfreno, haciéndome soltar unos gemidos de placer, yo presionaba con fuerza su pene que ya estaba durísimo esperando el momento de destrozarme el coño...



Después de un rato volvimos al juego, yo estaba extasiada con las penitencias, deseaba que fueran cada vez más picantes que la anteriores, esta vez le toco a nuestro amigo así que yo cedí el castigo a mi esposo, él le dijo haz lo mismo que hice yo, pero ahora ella te masturbara mientras tú te comes sus senos, el encantado se acerco hacia mí y volvió a descubrir mis pechos para mordisquearlos, yo sin esperar invitación metí mi mano dentro de sus bóxers y me encontré con lo que había imaginado antes, una verga caliente, dura, mojada, de piel muy suave y algo que me sorprendió fue el tamaño muy delicioso que tenía, un estremecimiento paso por toda mi espalda al apreciar con mis manos el tamaño de aquel pene, era todo un pedazo de carne, hasta ese momento yo no había sentido un pene tan grande en mis entrañas, Mmmm ¡Que delicia¡ ansiaba sentir en ese instante dentro mío aquella verga grande, deliciosa, disfrutarla en toda su magnitud rozando contra las paredes de mi vagina y bañándome en sus fluidos...



Empecé a perder a propósito y los castigos cada vez eran más ricos, perdí mi sostén y mi falda solo me quedaba mi hilito dental y la chompa... lo siguiente fue que me tocaba chupar y masturbar los penes de ambos al mismo tiempo mientras ellos sentados al borde de la cama me manoseaban los senos... luego el siguiente castigo era para nuestro amigo mientras yo estaba de frente a él arrodillada en la cama, él debía besarme el cuello, manosearme los senos y las nalgas, mientras yo le masajeaba el pene... en el siguiente castigo, yo estaba echada boca arriba mi esposo debía lamer desde la punta de mis pies, la parte interna de mis piernas, clítoris, estomago, senos y terminar con un beso en mi boca... en el siguiente, yo estaba de cuatro sobre la cama, nuestro amigo debía chuparme las nalgas y luego hacer a un lado mi hilito y lamer desde mi ano hasta mi clítoris y chuparlo por diez segundos... con la ropa aún puesta simule poses sexuales con ambos, aquello me encanto, especialmente cuando hicimos la pose de una doble penetración, sentí como sus penes durísimos estaban ansiosos de quitarse de en medio aquellos pedazos de tela que aún llevaban y que les impedía penetrarme a gusto...



Algo que les encantó, fue cuando sobre una botella de frente a ellos, baile vistiendo solo mi hilito dental, la botella parada en el suelo y yo meneando las caderas con las piernas bien abiertas y flexionadas, bajando hasta el punto en que la boca de la botella casi entrara en mi coño, para incitarlos aún más repetí el baile pero ahora de espaldas para que pudieran apreciar con lujo de detalles mi culito ansioso, con solo ese hilito dental entre las nalgas esperando que me lo arrancaran para degustar de mi toda la noche... hubo un momento en que acumulé dos castigos, ellos aprovechando eso me hicieron sentar en la silla, me sacaron la ropa interior, dejando mi coño rasurado bien abierto a la vista de ellos, yo debía levantar, flexionar y sostener mis piernas con las manos, dando un mejor panorama de mi sexo a ambos, el castigo fue que cada uno viniera a lamer desde mi esfínter anal hasta el clítoris, succionarlo durante veinte segundos, luego para el otro castigo, en la mismo pose cada uno vendría agarrando su pene y me lo friccionaría también desde el esfínter anal hasta el clítoris, hicieron cada uno cuatro repeticiones, cada pasada era más deliciosa, hubo un momento que por la humedad de mi vagina, un pedazo de la cabeza del pene de nuestro amigo entró en mi coño haciéndome soltar unos gemidos, sus penes quedaron bien lubricados con solo pasarlos por los labios de mi sexo...



Los tres estábamos notablemente excitados, pero el castigo que dio rienda suelta a la lujuria, fue uno que le tocó cumplir a nuestro amigo, yo se lo cedí a mi esposo, quien ya ansioso de oírme gemir como una Zorra, de ver como su mujercita era bien culeada por aquella verga enorme, con mi coño lleno de carne y él quedarse mirando como un cornudo y que al final me llenaran de leche todas las entrañas, dispuso que hiciéramos una pose sexual friccionándonos sobre la ropa que traíamos, él sabía que yo ya no resistiría más roces ni fricciones y que ahora terminaría yo empezando la culeada como la Puta que soy y no se equivocó, me hizo echar boca arriba, yo estaba con mi hilito dental bien metido entre la rajita y me había vuelto a poner la chompa por el frío que hacía, me abrió bien las piernas y trajo a nuestro amigo que solo llevaba sus bóxers para que cumpliera con su castigo, las instrucciones fueron tienen que simular la pose del misionero, mientras se besan en la boca, ambos deben explorarse mutua y completamente con las manos, sin dejar de mover la cadera como si estuvieran cogiendo, esto por dos minutos, luego nuestro amigo debía besar todo mi cuerpo, masturbar mi sexo con sus labios, lengua y dedos por otros dos minutos y para finalizar sacarse los bóxers y volver a la pose del misionero, para simularla por cuatro minutos más... el castigo sonaba delicioso o mejor dicho el momento de malicia...



Sin titubeos aquel desconocido se recostó sobre mí cuerpo, nuestros labios se encontraron en un beso con un morbo único, el empezó a moverse muy lentamente como si me estuviera cogiendo, mis caderas respondieron automáticamente al estimulo y empecé a moverme al compás, una de sus manos alcanzo mis senos por debajo de la chompa, la otra mis nalgas, yo empecé también a recorrer su cuerpo, a apretar sus nalgas para que presionara más contra mi sexo ese pene aprisionado, lo tenía muy duro y húmedo, aunque no tanto como mi sexo solo nos separaban las telas de la ropa interior que ya estaban súper mojadas... en medio de aquella excitación veía algunos destellos, me imaginaba que era la cámara de mi esposo retratando los mejores momentos de aquella noche de morbo, al rato sentí las manos de mi esposo acariciando mis senos y mi rostro, empezó a sacarme la chompa para que pudieran manosearme con más facilidad, el calor de la piel de nuestro amigo sobre la mía, estaba haciéndome perder el control, la excitación subía a otro nivel, después de un rato empezó a cumplir la segunda parte del castigo, comenzó a besar todo mi cuerpo, mis senos y llego hasta mi sexo que aún estaba cubierto por el hilito dental, lo hizo a un lado para chupar mi clítoris, metía y sacaba sus dedos de mi vagina y anito, yo gemía de placer... sin darme cuenta, él hábilmente me había quitado ya el hilito dental, para luego volver a degustar de mi coño... Gozaba como una Perra, yo misma empecé a jalarlo de la cabeza para que viniese a cumplir la ultima parte de su castigo, quería nuevamente sentirlo friccionarse contra mí, con aquel gran pedazo de carne deliciosa y morcillosa que tenia entre las piernas, entendió enseguida así que se aprestó a echarse nuevamente sobre mí, todo mi cuerpo estaba completamente desnudo y como siempre dispuesto, aunque él olvido sacarse el bóxer que llevaba como debía haberlo hecho para cumplir con exactitud el castigo, no me importo yo solo quería seguir disfrutando... me aferre con mis manos a su bóxer y por la fricción y los movimientos que efectuábamos empezó a salírsele pero por la posición solo se bajaron un poco, con los pies me ayude para deslizarlo un poco más, lo logre hasta que sentí la cabeza de su verga rozándose por ahí, pero no pude bajarlo más, al parecer él recordó como tenía que hacer esta parte del castigo, entonces veloz y hábilmente se termino de quitar el bóxer, yo lo jalé de las nalgas para sentir ese pene delicioso, húmedo y desnudo contra mí también coño desnudo y ansioso, se apretujo un momento contra mi sexo humedeciendo toda su verga con mis fluidos, su pene estaba que reventaba de las palpitaciones, del calor y la humedad, baje las manos empecé a masturbarlo un poco lamí una de mis palmas y lo humedecí por completo, agarraba y frotaba sus testículos, su pene era demasiado grande no cabía ni en mis dos manos, lo friccioné contra mi clítoris, ¡Que Delicia! El comenzó a comerme la boca fue una locura, yo con lo arrecha que estaba no aguante más, coloqué yo misma la cabeza de su pene en la entrada de mi vagina y comencé a meterme aquella verga deliciosa, pese a la humedad de mi vagina no quiso entrar por el tamaño que tenía, la friccione de nuevo contra todo mi sexo para que se humedeciera más y volví a presionarla contra mi vagina, esta vez entro su glande, yo estaba como loca por sentir aquel pene dentro de mi vagina, se notaba que estaba estrecha para él, pero en cuanto mi vagina sintió aquella verga palpitante presionando para entrar, empezó a dilatarse y a tragárselo entero hasta que sentí sus testículos chocando contra mi culo...

 

Sentía mi coño más dilatado de lo normal, múltiples estremecimientos pasaban por todo mi cuerpo, yo tenía mis uñas clavadas a sus nalgas, presionándolo, jalando de él y aprisionándolo para que me la metiera más, el empezó a moverse rítmicamente de una manera deliciosa, nuevamente una forma distinta de coger, fluidos y piel desconocidos, pero mi vagina excitada de igual manera haciéndome sentir toda una Puta sin reconocer si era mi esposo o no, realmente es una delicia coger con alguien totalmente desconocido y más aún que te cojan sin condón, para rematar la oleada de sensaciones mi esposo observando y excitándose al verme culeada por aquel desconocido que me llenaba el coño con sus fluidos, me hacía tragar entera su verga y correr sobre su pene, todo eso me estaba volviendo loca, al rato de aquella cogida me corrí como una perra en celo, de mi coño salieron un montón de líquidos espesos como si hubieran descargado su semen dentro mío varios hombres, pero apenas llevaba unos minutos de estar culeando con aquella verga enorme y deliciosa, me estaba dando una culeada fenomenal, yo ya no gemía... más bien gritaba de placer...



Por un buen momento olvide donde y con quien estaba... solo sentía unas manos sobándome, apretando mis senos, recorriendo todas las formas de mi cuerpo... un roce que calentaba de sobremanera las paredes de mi vagina, lubricándola totalmente para que entrara y saliera de mis entrañas aquella verga con gran facilidad, esos fluidos se escurrían por mi culo empezando a mojar un poco la cama... había un olor a sexo que inundaba todo el cuarto y hacía que las ansias fueran en aumento... mis manos recorrían sin control el cuerpo de aquel desconocido, mis uñas se clavaban en sus nalgas jalando de ellas hacia mi cuerpo haciendo entrar hasta el último milímetro de su verga dentro de mí, al final sentía como sus testículos grandes y calientes chocaban contra mi culo... mi pelvis se movía ya sin control masajeando aquella verga golosa, como si fuera la más profesional de las putas... mis labios se encontraban con los de él y nuestras lenguas se acariciaban sin parar, realmente estaba gozando como una zorra, ya no tenía control sobre mis actos, blanqueaba mis ojos y gritaba con cada embestida, movía mi pelvis y al mismo tiempo presionaba ahora con ambas manos de sus nalgas para sentir en toda su magnitud aquel pedazo de carne deliciosa...



La estaba pasando de maravilla, una delicia realmente... su movimiento constante y sin pausas me estaban llevando nuevamente al borde del orgasmo, yo me contuve no quería desvanecerme, quería disfrutar lo más que pudiese... parecía que el también estaba por correrse así que redujo la velocidad de sus penetraciones, saco su pene lentamente hasta que la cabeza estuvo a punto de salirse de mí, sentí que empezó a tensionar los músculos de su verga seguramente para evitar la inminente corrida, su cabeza se hinchó ahí como no había sentido con otros antes, en breve sentí como se le escaparon unas cuantas gotas de semen, sentí algo muy caliente en la entrada misma de mi vagina, se me escurrió un poco hacia afuera del coño, por mi culo hasta mojar la cama y de repente me la volvió a meter hasta el fondo, con esto quede totalmente lubricada, no sabía a ciencia cierta si se corrió o no ya que el continuo cogiéndome con la misma intensidad de momentos atrás... Blanqueaba los ojos por sus movimientos, me la metía y me la sacaba en toda su magnitud, estaba a punto de correrme pero resistía como podía, de mi esposo ni idea en donde andaba, casi ni me importaba, a momentos pensaba, como me lo había imaginado en alguna de mis fantasías más oscuras, que estaba sola poniéndole cuernos con un desconocido cualquiera encontrado en la calle, aunque la verdad no creo ser capaz de aquello, estaba como una Puta jadeando, gritando, presionando sus nalgas y jalando de sus caderas para hacer la penetración más profunda, mis piernas levantadas y bien abiertas con una flexibilidad que me sorprendía, mientras el succionaba mis pechos, eso me volvía más loca aún, es algo que me hace sentir como una verdadera Puta el que me chupen o succionen los senos y los pezones y al mismo tiempo me penetren lo más profundo posible...



Ya no era consciente del tiempo, solo me dejaba coger, ni siquiera nos atrevíamos a cambiar de pose, él me besaba el cuello intentando sacarme chupones, cosa que a mi esposo no se lo permito muy frecuentemente, pero no dije ni un murmullo al respecto... nuestros cuerpos y nuestros sexos se friccionaban, nuestras manos exploraban sin inhibiciones, nuestros labios se encontraban de momentos fundiéndose en un beso de amantes ocasionales, nuestras lenguas se acariciaban con una malicia, morbo y lujuria únicas, estaba totalmente extasiada y al borde de otro orgasmo, bajé mi mano por un momento para masturbarlo un poco y así me permitiera calmar un poco mi calentura... después de un rato de pajearlo, hizo que lo soltara, tomo su verga en las manos, la puso en mi coño y me la volvió a encajar con fuerza...



Mi esposo seguía sin aparecer por ningún lado, tampoco lo oía caminando por ahí, empecé a pensar que se había ido sin que yo me diera cuenta, tuve un poco de miedo de que aquello que pensaba fuera real, yo sola desnuda a merced que aquel extraño que solo quería culearme por todo lado hasta quedar saciado, aunque la idea no estaba del todo mala ya que no estaba pasándola nada mal y si él se hubiese ido dejándome allí en plena cogida, entonces me iba a dejar coger toda la noche, de la forma en que se la imaginara a aquel desconocido, e irme a la mañana siguiente sin lavarme ni nada, con el coño y culo bien dilatados y embebidos en semen, tal y como a mi esposo le hubiera gustado sacarme de ahí para después ir a cogerme a su antojo en nuestra cama... la idea me excito tanto, que casi se me escapa aquel orgasmo delicioso que tenía en puerta y que acumulaba para dejarlo explotar como un volcán...



De repente mi esposo apareció a un costado de la cama, con su cámara en mano filmando todo lo que pasaba, seguramente estaba filmando como en la mejor película porno, en primer plano y con acercamientos muy explícitos, como el pene de aquel hombre entraba y salía de mi vagina, debió ver de cerca el momento en que de mi coño se escurrían aquellos fluidos de nuestro amigo que no pude determinar si eran de su corrida o no... Nuestro amigo, levanto mis piernas hasta sus hombros y me encajó de nuevo y con salvajismo su verga haciéndome gritar, comenzó a embestir contra mí con fuerza, me hacía soltar gritos muy altos, debieron escucharnos en todo el Alojamiento, yo me sostenía de sus brazos para disminuir la profundidad de la penetración, ya que la posición hacía que fuese muy profunda y por el tamaño de su pene me producía dolor al penetrarme, aunque se sentía muy rico y de momentos me perdía y en vez de sostenerme de sus brazos, al darme cuenta de lo que hacía me encontraba jalando de sus caderas, para que me metiera más su verga, el mordisqueaba mis piernas por el placer que sentía de la culeada que me estaba dando, se recostó sobre mí aún con mis piernas en sus hombros, las presionó mas contra mis hombros, en esa pose ya no pude detener la bestial cogida que iba a darme ya que mi coño estaba totalmente expuesto y abierto, empezó a moverse como poseído, me la metía profunda y salvajemente, no sabía en qué momento me lastimaba y cuando me producía un placer intenso, mi esposo desapareció nuevamente debió estar haciendo de nuevo un primer plano de aquella cogida... nuestro amigo saltaba sobre mi cuerpo, metiendo y sacando toda su verga de mis entrañas, yo levantaba la cabeza para ver que hacía él en mi sexo, el cuadro que vi era como en una película explícita, su pene enorme salía todo mojado de mí vagina y volvía a entrar en toda su magnitud, la cama rechinaba, sus testículos sopapeaban contra mis nalgas, de mi vagina saltaban gotas de libido al meter su pene de aquella manera, yo gritaba y mi cuerpo no podía parar de retorcerse de placer...



Después de un rato así, él detuvo su ritmo para ahora hacérmelo lentamente, soltó mis piernas, yo las baje para agarrarlo nuevamente de las nalgas y no dejarlo escapar, clavaba mis uñas con más fuerza y mi pelvis se movía sin control alguno friccionando su verga rápidamente, estuvimos moviéndonos así muy frenéticamente un buen rato, fuimos deteniéndonos de a poco, por cansancio, aunque seguíamos cogiendo lentamente, ¡Que delicia!, transpirábamos como en sauna... al momento el se separó y me cerró las piernas para ponerme de costado y me volvió a penetrar, ¡Que locura! ¡Qué rico! La estaba pasando de lujo, luego me puso de cuatro, se puso detrás de mí en cuclillas y me la metió de un solo golpe, yo lleve mi mano a mi coño para frotar mi clítoris, extrañamente el orgasmo que tenía en puerta desapareció dejándome disfrutar en su plenitud aquella culeada deliciosa, podía ver por entre mis piernas a mi esposo extasiado filmando muy de cerca las embestidas del pene de nuestro amigo en mi vagina...





Estábamos muy excitados, nuestros amigo volvió a echarme boca arriba, puso mis piernas en sus hombros e inmediatamente se abalanzó sobre mí, para continuar cogiéndome, mire a mi esposo y este no se perdía detalle de cómo yo era tratada como una Puta delante de él, al parecer no tenía ni intenciones de intervenir e interrumpir aquella culeada exquisita... nuevamente estaba siendo cogida salvajemente y gritando como una zorra, le dije a mi esposo que dejara su cámara y viniera a divertirse con nosotros, ni siquiera me respondió y al momento yo sentí las salvajes embestidas de nuestro amigo que me hicieron gritar como Puta y olvidarme de mi esposo, gritaba tan fuerte que me tape la boca para que afuera no pensaran que me estaban violando o algo así, nuestro amigo estaba excitadísimo con mi cuerpo, me cogía, me apretaba los pechos, las nalgas todo lo que podía, estaba saliéndose de control, se separo un poco e intento penetrarme por el culo pero al estar fuera de control solo me lastimo y no lo deje... al ver que no se podía aún, se dispuso a cogerme por el coño pero antes golpeó sobre mi clítoris con su pene y lo puso después sobre mi vientre, el cual tranquilamente llegaba cerca a mi ombligo, acto seguido me la metió de un golpe y volvió a moverse como un poseído...



Se dispuso a cambiar de posición, se paró a un lado de la cama me jaló de un mano para que me parara también, lo hice y rápidamente me alzó una pierna y luego la otra levantándome por completo del piso, estaba aferrada a su cuello y con mis piernas envolviendo sus caderas, oía a mi esposo reír, admirarse y alentar a nuestro amigo por la iniciativa, era la primera vez que hacia aquella pose con un desconocido, sabía que era una pose en la que fácilmente yo podría llegar al orgasmo, nuestro amigo con una mano me suspendió un poco tomándome de las nalgas, con la otra tomo su pene y lo puso en la entrada de mi vagina, luego me soltó, dejándome caer sobre su verga, la cual entro hasta el fondo sin hallar resistencia alguna por la humedad en mi sexo, mi esposo extasiado se lanzó sobre la cama para quedar debajo de nosotros y captar el instante, reía de emoción, penetro todo su pene en mis entrañas me tomo de las dos nalgas con ambas manos, agarrándome como un objeto y a su antojo me hacía tragar todo su pene, que deliciosa estaba aquella pose, yo solo me aferraba a él y abría bien las piernas, él aprovechaba e intentaba meter sus dedos en mi culo, sin lograrlo por el movimiento loco que llevábamos ambos, gritaba y gritaba, mi pelo se movía como la cola de un caballo en pleno galope, mis senos se sacudía cacheteando sobre mi cuerpo, comencé a arquearme hacia atrás, un orgasmo retenido explotó y vino a mí con una fuerza que hizo que mi amante ocasional me soltara y yo cayera sobre la cama sin fuerzas y retorciéndome de placer, perdí la noción de las cosas por un instante, cuando volví en mí nuestro amigo masturbaba su enorme pene con las plantas de mis pies, ¡Una delicia!, me incorporé sentándome sobre la cama, tome con las dos manos aquella deliciosa verga y me la metí toda en la boca, empecé a succionarla y degustarla como toda un Puta, chupe y succione también sus testículos, lamí su pene desde la base hasta la punta para volver a comérmela, mientras nuestro amigo disfrutando de la mamada me agarraba de la cabeza, me jalaba del pelo y gemía de placer...






Después me levanté para que siguiera culeándome, me puse los zapatos de tacón que estaban votados en el suelo, eso con el objeto de tener mi cola a la misma altura de su pene, ya que él era mucho más alto y hubiera tenido que agacharse para penétrame de parado, entonces yo me agache delante de él ofreciéndole mi hermoso y ansioso trasero para que me volviese a coger, él comprendiendo la invitación agarro su miembro lo puso en la entrada de mi sexo, para después empujarlo entero hacia adentro, lo que me hizo soltar unos gritos de perra en celo, él seguía muy excitado, me tomo de las caderas y comenzó a moverse frenéticamente, yo gritaba, ¡¡¡¡Así, así... más, más, no pares destrózame el coño Si, Si!!!!, el excitado por mis palabras estiro sus manos para aferrarse a mis senos y jalarme de ahí para seguir embistiéndome como salvaje...



Luego de un rato se detuvo y escupió sobre mi culo esparció su saliva por todo mi esfínter anal, puso su verga a la entrada de mi ano y empezó a presionar, yo estaba tan excitada que lo deje, empezó a dolerme pero aguantaba... no resistí y quise zafarme pero a mi costado había una silla que me impedía dar muchos pasos hacia adelante, nuestro amigo aprovechando eso, impidió que me escapara y sin soltar mis caderas al verme sin opción, continuo presionando contra mi ano, trate de pararme pero fue inútil, ya que al hacerlo hice que mi ano se presionara más contra su pene, fue así que sentí como la cabeza de su enorme y descomunal miembro logró entrar, me causo un gran dolor, pero tampoco tenía donde ir, por otra parte él no me dejaría escapar y para rematar yo deseaba sentir aquel delicioso trozo de carne dentro de mi culo, el haciendo caso omiso de mi dolor me la siguió empujando y poco a poco su gran pene se abrió paso por mi culo dilatándolo, el dolor se convirtió en un placer incontrolable, volví a agacharme para que entrara en toda su magnitud, tome una camisa que había sobre la silla y me la metí a la boca, empecé a gritar como una loca, mientras nuestro amigo no se detenía en la culeada que me daba, abría mis nalgas con sus manos para que entrara toda, yo solo sentía un gran placer y sus testículos chocando contra mi vagina... mi culo estaba bien cogido por una colosal y deliciosa verga, mi esposo vino para hacer acercamientos con su cámara de aquella culeada magnifica y de paso para manosearme un poco todo el cuerpo, yo aproveché para sobarle los testículos y el pene que lo traía duro y palpitante por las escenas que estaba presenciando de la Puta de su Mujer...



Nuestro amigo, acercó su pelvis a mi culo encajando su verga hasta lo más recóndito de mis entrañas y se quedo así bien pegadito a mí, luego atravesó un brazo por mi vientre, agarrando firmemente con toda la palma de su mano mi sexo y con la otra mano sentí un jalón en las caderas... sin sacarme la verga de el culo nuestro amigo se dejó caer sobre la cama, no tuve más opción que dejarme caer con él, quede con su pene bien encajado en el culo, echada boca arriba sobre su cuerpo, abrí bien las piernas para que mi esposo pudiera apreciar y registrar la escena en primera fila con su camarita y de paso se antojara de mi vaginita libre para un segundo pene duro y caliente, en ese momento de locura y calentura aprovechando la pose, ansiaba que el interviniera y me cogieran entre ambos al mismo tiempo, nuestro amigo para rematarlo de inmediato empezó a bombear con fuerza su pene contra mi ano, haciéndome soltar gemidos y gritos de placer, con sus manos empezó a abrir los labios de mi vagina, a meter sus dedos, a acariciar mi clítoris hinchado y deseoso de más, manoseaba a gusto mis piernas, mis senos, mis nalgas, volvía a deleitarse con mi coño, en si con todo mi cuerpo al tener las manos libres para explorarme...



Con todo aquel panorama mi esposo no tardo en reaccionar, ya que después de un rato de estar recibiendo semejante culeada, reconocí unos dedos deliciosos curioseando por la entrada de mi vagina, que por la cantidad de fluidos que traía se metieron sin oponer resistencia alguna, empezó a meterme y sacarme primero un solo dedo luego dos y al final sentía ya cuatro de sus dedos cogiéndome el coño y por mi culo sin darle tregua continuaba su vaivén la verga deliciosa de nuestro amigo, sus manos sin perder oportunidad recorrían sin descaro todo mi cuerpo, trajo sus manos donde estaba la mayor acción del momento, abrió los labios de mi vagina para que los dedos de mi esposo entraran más y con sus dedos libres me frotaba el clítoris... Que sensación Maravillosa y Excitante, yo solo atinaba a gemir y gritar para entonces ya sin importarme que dijeran afuera, los que alcanzaban a escuchar la tremenda fiestita que nosotros teníamos allá adentro... contenía lo más que podía un nuevo orgasmo que ya sentía crecer en mí, respiraba sin poder controlarme bien, sentía mi corazón que quería salirse por la boca, comencé a sudar por tanto ajetreo, cuando levanté un poco la cabeza vi a mi esposo con su cámara en mano, acercándose con la verga tiesa y jugosa hacía mi vagina, mi corazón dio un brinco de la excitación, contuve la inminente corrida que estaba por explotar en mi vientre...



Cerré los ojos, sentía como el pene de mi esposo comenzaba a empaparse rápidamente de los líquidos que de mí se escurrían, el frotó su verga por toda la entrada de mi vagina para luego de un golpe metérmela toda, di un grito al cielo cuando hizo eso, aunque no encontró nada de resistencia, porque mi coño estaba muy dilatado por la cogida que le había dado nuestro amigo...



- Woooow, que caliente que tienes el coño, nunca te lo había sentido así

Me la dejaste como a la más Puta de todas...



Ambos se movían dentro de mis entrañas, uno en mí coño y el otro en mi culo, era delicioso ser toda un Puta en medio de aquellos dos hombres que me cogían sin compasión, sentía sus manos sobre todos los rincones de mi cuerpo, el sudor de ellos que se mezclaba con el mío, la respiración y el pulso acelerado de los tres, gemidos, expresiones de placer, contacto y roce de piel desnuda, fluidos que se entremezclaban por la excitación, libido y morbo de aquel momento tan sexual y erótico que vivíamos, nuestros sexos en contacto estrecho e íntimo, moviéndose acompasadamente fruto del placer, sintiendo crecer y aproximarse el momento de la culminación con un orgasmo mutuo de los tres...



- ¡¡¡¡Ayyy locos!!!!

- ¿Qué no lo deseabas mi amor?

- Si lo deseaba, Ahh, Ahh

- ¿No querías ser culeada entre dos otra vez?, si me lo estabas pidiendo...

- ¡Si, si quería! Aahhhh

- Así despacio y rico... Me dijiste que querías aprovechar la oportunidad y coger como una Puta

- Sí, aaahhh, pero es muy grande... y duele un poco...

- Seguí, seguí cógetela, sin miedo, esto a ella le encanta

- Claro que sí está deliciosa

- Ahhhhh, ¡Que ricooo! Están bien duros y me estoy chorreando como una verdadera Puta... uuuuufffff... Ya no quiero...

- ¿Por qué, no te gusta?

- Es que está muy Rico, me puede gustar más y voy a querer culear con cualquiera que se antoje mi culo...

- Mmmmm, que rico eso si me gustaría... Pero en casa vas a ver este videíto de cómo te comportaste como una Puta con nuestro amigo, vas a ver como tu coño se comió entera esa verga golosa, vas a ver como la has disfrutado...

- ¡¡Ayyyy!! ¿en serio? ¿Me porte como una Puta? Ayyy que rico, riquísimo...

- Es solo para ti Amor... Disfrútalo...



Inesperadamente nuestro amigo sacó su verga de mi culito y la sostuvo con firmeza con su mano, luego empujándome un poco para dejarme caer sobre la cama, se separo de nosotros y se fue corriendo al baño así desnudo como estaba, nosotros nos quedamos pensando que debió darle vergüenza correrse delante de nosotros, mi marido me miro y como aun estaba excitado entre mis piernas, yo muy caliente y húmeda, sin preguntarme me volvió a meter su pene duro y delicioso... Seguimos cogiendo de lo rico por un buen rato, mi esposo un tanto exhausto se recostó a mi lado, yo toda desnuda sobre la cama, me frotaba los senos y la vagina que aún tenía ganas de continuar, mi esposo me metía cuatro de sus dedos deliciosos en el coño, los que salían de mí empapados totalmente en fluidos, hasta que oímos que nuestro amigo volvía a la habitación... al entrar y vernos ahí recostados vino a recostarse al otro lado mío, nos tapó a todos jalando de la cubrecama que andaba por los suelos de tanto ajetreo que tuvimos, empezamos a hablar de todo un poco, mientras las manos traviesas de mi esposo aún querían más, así que por debajo de la cubrecama el me manoseaba a su antojo, luego hizo que yo pusiera una de mis manos sobre el pene de nuestro amigo y lo masturbara, al sentirme rápidamente empezó a reaccionar y a empalmarse nuevamente, mientras ambos me exploraban toda a su gusto, yo sin perder oportunidad agarré en cada mano los penes de ambos que ya para entonces estaban bien duros y deseos de seguir penetrándome, hasta que mi marido se topó con mi vagina y soltó una exclamación que hizo que nos detuviéramos todos...



- ¡¡¡¡Woooow!!!!

- ¿Qué pasó? - pregunto nuestro amigo -

- Pon tu mano acá y siéntelo por tu cuenta...

- ¡¡¡¡Wooooooow!!!!

- Está súper excitada, ¡Qué Puta que eres Mi Amor!

- Para que veas cómo lo estoy disfrutando

- Pero este coñito aún quiere seguir comiendo carne

- ¿Quieres que te sigamos culeando? - me pregunto nuestro amigo -

- No sé ¿Ustedes quieren seguir haciéndome gozar y disfrutar de sus deliciosas y golosas vergas?

- ¡¡¡¡Claro que sí!!!! - respondieron al unísono ambos -

- Entonces que esperan... yo estoy húmeda, ardiendo y deseosa de que me llenen de leche espesa y dulce...



Esa insinuación, al saber que me deseaban, me puso a mil, mi esposo inmediatamente tomo posesión de mi coño, me abrió las piernas y me metió su pene ardiente de un solo golpe, yo solté un gemido de placer, mientras nuestro amigo traía su verga golosa y no menos ardiente a mi boca, la cual yo chupe y deguste, con lujuria... al rato estábamos en otra pose, nuestro amigo echado boca arriba con mi boca sobre su pene, entregando mi trasero a mi esposo quien alternaba su pene para metérmelo por delante y por detrás, luego mi esposo me empujó de las nalgas hacia adelante, para que me montara sobre la verga empinada y dura de nuestro amigo, entro hasta que sus testículos chocaran contra mi culo, luego mi esposo empujo mi espalda para que me recostara sobre el pecho de nuestro invitado y rápidamente me encajó su pene en el ano, el cual tampoco ofreció resistencia alguna, yo empecé a temblar por la sensación, nos quedamos inmóviles por un momento, luego ellos empezaron a moverse al unísono muy suavemente, fue delicioso, un orgasmo inminente se acercaba a mi cuerpo, lo contuve lo mas que pude, ellos se movían cada vez mas salvajemente como queriendo partirme en dos, la cama rechinaba sin parar, mis manos empuñadas sobre las sabanas presionando con fuerza por el intenso placer que estaba experimentando, mis caderas tenían vida propia al moverse sin control acorde a los movimientos de ambos, mi cuerpo se retorcía de placer y comenzaba a sudar, mis senos se bamboleaban y chocaban contra mi cuerpo, de rato en rato alguien los presionaba o los chupaba, mis nalgas totalmente abiertas, mojadas y manoseadas por ambos, los testículos de ambos queriendo explotar de calor y estrellándose contra mi culo... hasta que sentí en mi culo, una sacudida y embestidas más fuertes, al momento se me lleno de la corrida caliente de mi esposo, lo cual me hizo soltar gemidos de placer, mientras en mi coño continuaban bombeando con salvajismo, mi esposo se separo, volvió a filmar y a encender la luz, mientras nuestro amigo me tenía bien tomada de las nalgas presionando contra su pene mi coño y moviendo sus caderas de una manera brutal, la cama se movía y rechinaba, mis piernas, mi culo y mi sexo palmeaban sobre su cuerpo, yo sentía que se avecinaba su corrida y mi coño empezó a calentarse más por que ansiaba recibir leche hirviendo de un desconocido, en una de esas embestidas su pene se salió de mi coño, rápidamente él lo tomo con una de sus manos y me lo volvió a meter pero esta vez yo detuve el ritmo de la cogida un poco, recorría su pene desde la base hasta la punta con mi vagina esto le provoco sensaciones deliciosas, ya que arqueaba el cuerpo y gemía, él continuaba presionando mis nalgas hacia abajo para que su verga entrara toda, pero no pudo soportarlo más y terminó con una metida profunda de su pene en mis entrañas, lo que me provoco un dolor exquisito por la profundidad de la penetración, se quedó quieto con sus uñas clavadas a mis nalgas y en breve explotó en gran cantidad dentro de mi sexo a lo que mi coño respondió corriéndose también en gran cantidad, sentí como de mi vagina y de mi culo salían una gran cantidad de fluidos, mi estomago, mis nalgas y mis manos se contraían en un espasmo delicioso y placentero...







































































































































13 comentarios:

  1. UNA EXPERIENCIA QUE EN PARTICULAR NOS AGRADA MUCHO ESPERO, DISFRUTEN DE ESTE RELATO TANTO COMO NOSOTROS Y MAS QUE TODO COMO YO LO DISFRUTE... Y TAMBIEN PARA CUMPLIR CON LA ENCUESTA QUE HICE EN LA QUE GANO EL TRÍO HMH ESPERO SE SIENTAN SATISFECHOS CON ESTE APORTE... DEJEN SUS COMENTARIOS Y PORTENSE MAL...

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  2. Se me antoja mucho tu culo, yo seria feliz clavandote las 9 pulgadas de mi verga, eres una reina mi amor.

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    1. Uy que delicia... escribenos a cualquiera de nuestras direcciones...

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  3. Sencillamente espectacular y super-excitante, me ha encantado, no me apetecia masturbarme mientras leia por que queria disfrutar con plenitud solo de la lectura, pero aun así he terminado totalmente mojado.
    Excelente, mil besos!!!

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  4. wowwww, me has encendido al leerte, jamas he estado con dos hombres a la vez, pero tu haces que cualquier mujer lo desee, besitos

    Adis

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    1. que delicioso leer tu comentario... y espero que tu también experimentes cosas asi de deliciosas...

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  5. Wooow q putita eres!!! Estas bien buena

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  6. Hola Amandita, fue un Gusto ler tu segunda experiencia (con Sergio mi buen migo) pero lo que mas gusto me da , el haber sido Yo el que los estreno como puta y cornudo, un abrazo a Alejando y por cierto estuvo rico lo q te hicimos el autor de tu primera y el de tu segunda vez mas tumaridito, ha y terminarte dandote leche en las tetas mm le encanti a tu espos y a ti verdad, saludos Amanda putita.

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    1. Muchas Gracias por tu delicioso comentario... y el gusto no fue solo tuyo... las dos ocasiones contigo y con Sergio fueron muy sabrosas... ya pronto estare publicando ese relato asi sabran lo que provocaron en mi... Besos en sus deliciosos Penes jugosos y por demas ardientes!!!!

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